Hay
muchas causas de enrojecimiento ocular. El aspecto enrojecido a
veces puede parecer alarmante, pero con frecuencia no es un problema
serio. Por ejemplo, si nota el enrojecimiento de un ojo, sin dolor o
irritación, puede tratarse de una hemorragia subconjuntival. Un
viento fuerte, tallarse los ojos o estornudar, pueden provocar que
los vasos sanguíneos en la superficie del ojo, sangren. Esta
condición no es dañina y se alivia por sí misma.
Si existe alguna molestia asociada con el ojo rojo, pero el síntoma
más claro es la comezón, puede tratarse de un tipo de conjuntivitis.
Los diferentes tipos de conjuntivitis son:
De tipo alérgico:
Los ojos sufren de comezón y de poco lagrimeo.
De tipo viral:
Es muy común y se le llama ojo rosa. Los síntomas son: lagrimeo
abundante y lagañas por la mañana. Y es muy contagiosa.
De tipo bacterial:
Es similar y difícil de distinguir del tipo viral, sólo que el
lagrimeo es más fino.
Blefaritis:
La aparición crónica de lagañas. Esta enfermedad provoca
irritación y enrojecimiento.
Los ojos enrojecidos que provocan dolor y disminuyen la visión,
pueden ser síntomas de un problema mayor. Y debe consultar a su
oftalmólogo de inmediato.
Otras causas de enrojecimiento son: herida corneal,
Infección, o un cuerpo extraño.
La parte clara del ojo llamada esclera es muy sensible, y cualquier
daño a la superficie de la córnea es muy doloroso y potencialmente
peligroso.
Iritis:
Esta es una condición inflamatoria, dentro del ojo que suele afectar
sólo a un ojo. Se caracteriza por el enrojecimiento, el dolor y la
sensibilidad a la luz.
Glaucoma de bloqueo angular:
Hay dolor intenso, esta vez asociado con borrosidad en la visión y
con náusea y vómito. Esto es más común en personas hipermétropes y
sin tratamiento adecuado, puede provocar ceguera.
El tratamiento para el ojo rojo y sus diversas causas son muy
variables. Si tiene alguna duda sobre el enrojecimiento del ojo,
hable con su Oftalmólogo.